El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva ha impulsado una muestra de unidad en la cumbre COP30, donde la ausencia de Estados Unidos ha subrayado la necesidad de una mayor cooperación para afrontar la crisis climática.
Lula y el secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, se reunieron el miércoles con figuras clave en la cumbre climática de Belém, Brasil, buscando un acuerdo que resolviera los temas polémicos.
“Necesitamos demostrar a la sociedad que queremos esto sin imponer nada a nadie, sin fijar plazos para que cada país decida lo que puede hacer a su propio ritmo y según sus propias posibilidades”, dijo Lula a los periodistas, añadiendo que los países deben encontrar una “hoja de ruta” compartida sobre la acción climática.
Pero el líder brasileño, que se ha posicionado como uno de los principales defensores tanto de la acción climática como de una mayor colaboración entre países no occidentales, ha tenido dificultades para superar las divisiones en temas como el uso de combustibles fósiles y la financiación climática.
Los científicos han advertido que si no se logra una transición rápida para abandonar el uso de combustibles fósiles, podrían producirse cambios desastrosos en el ecosistema del planeta y dar lugar a peligrosos aumentos de los fenómenos meteorológicos extremos en todo el mundo, siendo los países pobres más vulnerables a los impactos más graves.
“Una hoja de ruta no es un taller ni una reunión ministerial. Una hoja de ruta es un plan de trabajo real que debe mostrarnos el camino desde donde estamos hasta donde necesitamos estar, y cómo llegar allí”, afirma una carta firmada por siete científicos destacados, entre ellos algunos que asesoran a la presidencia de la COP30.
Si bien la decisión de Estados Unidos de no asistir a la cumbre climática ha tenido un gran peso, otros países influyentes también se han mostrado reticentes a comprometerse con objetivos ambiciosos.
Algunos países, como la India, han criticado la falta de acción de los países ricos, responsables de la gran mayoría de las emisiones acumuladas, y han sido objeto de llamamientos por parte de los países pobres para que reduzcan las barreras a los avances en tecnología renovable.
“El cambio climático ya no es una manifestación lejana, sino una realidad inminente”, declaró el ministro de Medio Ambiente de la India, Bhupender Yadav, en su intervención ante la conferencia el lunes. Yadav sugirió que la India podría presentar un plan climático en diciembre, en lugar de la fecha límite que se había impuesto al finalizar la conferencia.